Una piel teriomorfa
2025

Una piel teriomorfa es la primera exposición personal del artista Pablo Sandoval (Murcia, 1993) en OB Contemporary. El proyecto expositivo invita al espectador a un recorrido por la transformación simbólica de los objetos, explorando las tensiones entre memoria, función y representación en el arte contemporáneo.
A través de un conjunto de obras que abordan el desplazamiento del objeto cotidiano hacia la esfera del arte, la exposición lanza una reflexión crítica sobre los mecanismos de construcción de sentido, la revalorización de lo doméstico y el potencial narrativo de los materiales.
La propuesta curatorial orbita en torno a una pregunta fundamental: ¿cómo otorgamos valor y significado a los objetos cuando dejan de cumplir su función original? A través de piezas cargadas de referencias históricas y vínculos familiares, el artista explora el tránsito de lo utilitario a lo simbólico y del archivo íntimo a la construcción colectiva del patrimonio.
La noción de “piel teriomorfa” abre el bestiario interior de la exposición. “Teriomorfo” evoca la figura del animal en lo humano; conjuga dos reinos. Este concepto recuerda las jerarquías invertidas: animales, hombres y dioses compartiendo un desecho de piel como en los antiguos mitos.
También se incluyen piezas que activan una reflexión sobre la memoria como fenómeno inestable y cuántico que re-imagina el legado de los bestiarios medievales y los gabinetes de curiosidades y establece un cruce entre lo íntimo y lo museológico, entre la artesanía tradicional y las nuevas tecnologías. Un ejercicio político que además, cuestiona los límites entre el documento y la ficción, lo funcional y lo simbólico y lo visible y lo olvidado.
Una piel teriomorfa pone ante nosotros un cuerpo en metamorfosis –tal vez una piel humana convertida en abrigo animal– que interroga la dialéctica entre lo sagrado y lo profano; el objeto, originalmente funcional y ornamental, ese que “sufre” una transfiguración al ser incorporado a la narrativa de “otra” presentación, esta vez como parte de un dispositivo galerístico.
El presente, tan profano y tecnológico, se contagia de misterio ante la condición objetual que se ha despojado de su utilidad primera. Entreteje, con el hilo entre nuestros dedos: el pensamiento que se encarna en la materia, y en esa encarnación pulsa la posibilidad de lo sagrado.
Texto: Yudinela Ortega



Memoria Inerte III, cerámica esmaltada, 75 x 35 x 35 cm, 2025
Memoria Inerte II, cerámica esmaltada, 45 x 32 x 34 cm, 2025


Memoria Inerte I, cerámica esmaltada, 46 x 50 x 32 cm, 2025
Memoria Inerte IV, cerámica esmaltada, 42 x 45 x 28 cm, 2025


Lámpara de araña (mamá), cerámica esmaltada y madera, medidas variables, 2025


Monodon Monoceros, madera policromía y tela, 80 x 180 x 8 cm, 2025

Dimensión simbólica – Autora desconocida II, tapiz de finales del siglo XVIII y tachuelas de tapicería, 64 x 125 cm, 2025


Dimensión simbólica – Autora desconocida I, tapiz de finales del siglo XVIII y tachuelas de tapicería, 74 x 75 cm, 2025



Una piel teriomorfa I y II, Impresión digital sobre papel intervenido, 37 x 47, 2025